La historia de Teresa Adriana Pérez Romo con su conocido esposo Joaquín López Dóriga es poco convencional, pues ellos se conocieron gracias a que unos amigos los presentaron en una cita a ciegas, siendo así su primer encuentro, donde ambos encontraron cosas en común por lo que siguieron saliendo hasta que finalmente se casaron.

En una entrevista que el diario La Crónica le hizo al comunicador, respondió a la pregunta sobre cómo conquista él a una mujer de la siguiente manera: “A la única mujer que conquistó todos los días es a la mía”. Incluso confesó, que como todo caballero le enviaba flores y cartas que hablaban de la vida y del amor.

Pero de lo más importante en la relación de Joaquín con Adriana, con quien ha formado una familia con tres hijos, es la tolerancia de ella hacia él, pues siempre ha tenido largas jornadas de trabajo, aunque ahora podrían recuperar el tiempo perdido gracias a que Joaquín ha decidido poner una pausa a su etapa como presentador en Televisa y dedicarse al 100 por ciento a su proyecto independiente López-Dóriga Digital.

La virtud de Teresa Adriana Pérez Romo

Joaquín López-Dóriga dice que la virtud de Adriana que logró que este hombre que estudió derecho y pertenece a la primera generación de la Universidad Anáhuac permaneciera estable, sin mayores contratiempos durante sus años de matrimonio ha sido según sus palabras: “Estar, estar en todos sentidos”. Indiscutiblemente la comprensión y el apoyo en estos 15 años de casados fueron determinantes en el buen entendimiento entre esta pareja, quienes hace pocos años se convirtieron en abuelos.

Lo que si es que Joaquín López Doriga y Teresa Adriana Pérez Romo demuestran que son una familia ejemplar y feliz al lado de sus tres hijos reflejo del trabajo y amor entre el periodista y la empresaria.

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